Angel
Maldigo a quien te negó el regalo de sentir el sol, de ver amanecer, de conocer a tu primer amor, maldigo a esta existéncia endeble que nos envuelve en fiebres de un terror que hierve porque pierde lo que ama. Pero tú llama hermano a un derramacera mi recuerdo y en éste corazón latiendo te conservo, porque eres mi ángel..
Somos hijos de un Dios menor, remendamos cada error, dibujando en nuestras mentes un mundo mejor y no es sencillo sacarle brillo a la conciencia cuando la experiencia echa el pestillo al corazón y mata. Si la inocencia escapa por el mal que se desata dentro y los vientos de tormento quitan el aliento, cuando miro alrededor y no te encuentro siento que algo de mi también partió en aquel momento, tu cuerpo frágil se derretía veloz, no te defendía del ataque atroz, del tiempo que te consumía, y en mi melancolía fría hoy le cuento al mundo que exististe un día, que se te quería tanto como el ángel que tu fuiste y te escribo porque sé que oyes este llanto triste y me resguardas del peligro y estás orgullospo, quiero contarte tantas cosas pero me ahogo de tanto pensar como sería la vida sin aquella enfermedad, poder charlar, sentir tu abrazo, ver los lazos que nos únen a la eternidad. Pero, ¿quien es inmune a la inclemencia de esta realidad? Y asúme su tortura sin quejidos, ¿quien no ha sufrido la falta de un ser querido? que se va, sin haber vivido, sin hayar sentido, hermano mio tu recuerdo sigue vivo, sigue vivo...
Hermano mío, allí donde estés, eres mi ángel...



